CONOCE EL ETNA

Historia evolutiva del Volcán

 

El Etna es un complejo estratovolcán poligénico con actividad persistente que se encuentra en la costa oriental de Sicilia, en la zona de colisión entre las placas africana y europea, con un diámetro basal de aproximadamente 40 Km y una altura de más de 3.300 msnm.

Estratovolcán, porque, debido a la observación de una sección estratigráfica, se ve que existe una alternancia más o menos regular entre los niveles piroclásticos, puestos en el lugar de modo explosivo, y bloques de piedra lávica originados por procesos efusivos. Poligénico como el Monte Etna es el resultado de la superposición y la coalescencia de varios edificios, constituidos por flujos de lava y productos piroclásticos que se formaran al largo del tiempo.

La estructura del Etna ha cambiado con el tiempo, los primeros eventos volcánicos fueran dentro de un golfo marino, que se extendían parcialmente sobre la superficie actual del volcán y se caracterizaban por erupciónes submarinas fisurales, esta primera fase muy larga por aproximadamente 550.000-200.000 años, ha originado una plataforma lavica que sigue más o menos la morfología del subtrato, que más tarde en esta plataforma, ha acrecentado varios edificios en el conducto central, cuyos productos han cubierto las sucesiones volcánicas más antiguas (“Centri Alcalini Antichi” 168.000-80.000 años aproximadamente, el “Trifoglietto” 80.000-35.000 años aproximadamente y el “Mongibello” desde hace 35.000 años hasta hoy), a lo largo del tiempo ha habido una migración gradual de los ejes eruptivos desde el sureste a noroeste que está relacionado con la evolución del choque entre las placas africana y europea.

Un importante elemento morfoestructural del edificio volcánico del Etna es el “Valle del Bove”, una gran depresión limitada por paredes escarpadas, situado en el lado este, la cual ha una extensión máxima en dirección este-oeste de unos 7 Km y en dirección norte-sur de unos 5 Km con una forma semejante a una herradura de caballo con abertura para el mar Jónico. El “Valle del Bove”  siempre ha tenido una importancia significativa en la comprensión de la historia evolutiva del Etna, ya que la exposición de los afloramientos a lo largo de las paredes escarpadas ofrece una oportunidad unica para la reconstrucción de una sucesión estratigrafica detallada.

Algunos autores creen que el “Valle del Bove” se formó debido al deslizamiento gravitacional de grandes porciones del edificio del Etna a lo largo de planos paralelos a las principales líneas tectónicas del propio edificio; otros autores afirman que sea el resultado de la fusión de una serie de sucesivos colapsos originados por explosiones freático-magmáticas; todavía otros creen que el “Valle del Bove” se formó por un desequilibrio de masa entre el lado este que limita con la cuenca del Jónico y los lados restantes que en el sustrato se apoyan a las cadenas montañosas de los montes Nebrodi y Peloritani.

Además, esta amplia depresión limitada por las sorprendentes estructuras tectónicas que se cruzan cerca de la zona de la cumbre y se abren a este en dirección al mar, es compatible con una estructura del tipo graben a settore” (subsidencia tectónica) que se origina poco antes o durante el nacimiento de los centros de “Trifoglietto”.

Hay cuatro cráteres en la cumbre (“La Voragine”, “Bocca Nuova”, Cráter de Norte-Este y de Sur-Este), cada uno tiene un conducto respectivo por lo menos por cien metros, esto significa que cada uno de ellos manifestan una actividad distinta.