Los cráteres de la cumbre

Los cráteres de la cumbre representan la zona nodal de la actividad volcánica, a través de los cuales se ejerce la actividad fumarólica constante del Etna y con intervalos de tiempo más o menos regulares, donde se basan los eventos explosivos de diversos tipos y energía como: actividad estromboliana, fuentes de lava, expulsión de las obstrucciones del conducto, actividad freática, etc., que continuamente cambian la morfología. Desde la antiguedad, en diversas épocas la ascensión a los cráteres de la cumbre del volcán ha sido, para los aficionados, el punto culminante del viaje en Sicilia, el lugar de encuentro con las fuerzas de la naturaleza capaz de destruir y al mismo tiempo crear un territorio único y fascinante como esto del “Mongibello” (nombre árabe del Etna).
Subida con el teleférico y jeep hasta los 2900 msnm (Torre del Filosofo), desde allí se continúa a pie hasta la zona de los cráteres de la cumbre (3340 m. s.l.m.), después de una visita “respetuosa” se desciende a lo largo de los depósitos piroclásticos de la última erupción, en parte siguiendo el borde del escarpe que delimita la gran depresión del Valle del Bove y se llega finalmente al “Refugio Sapienza” (1900 msnm).
Duración media: 5-6 horas

Dificultad: excursionistas medio-expertos